jueves, 7 de julio de 2011

NITO MESTRE

“No hay nada nuevo en el rock argentino”

Maduro, reflexivo y humilde, Nito Mestre recibió a Noticias Urbanas antes de emprender una gira por España. Crítico del reggaeton, cree que es posible una juventud similar a la de los 70, y deja la puerta abierta para volver con Charly. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



Sentado a la mesa de un bar en Palermo Hollywood, barrio en que vive, Nito Mestre recibe a Noticias Urbanas en medio del calor porteño. Cortado mediante y con humildad como su primer atributo, el cantante y compositor ex Sui Generis no pone reparos a la hora de hablar.

–Después de dos años, terminaron los conciertos que hiciste junto a Silvina Garré, ¿cómo fue la experiencia?
–Pusimos punto final al menos en Capital y a donde fuimos, para no volver a ir. Cada uno tiene sus cosas, pero dejamos las puertas abiertas. Salio tan bárbaro todo, que te da lástima.

–Estuviste girando todo el año pasado, incluso por lugares donde no se habla español, ¿cómo te fue?
–En todos los lugares donde toco la mayoría de los que van son latinos. A ninguno de los que van a Israel los va a ver gente que no son latinos. En Estados Unidos vi bandas que van y si hay mil personas, 950 son latinas y 50 se equivocaron y entraron. El que dice que tocó y fueron los americanos… es raro. El americano no escucha español, le chupa un huevo y la mitad del otro, no es curioso.

–A punto de emprender una gira por España, ¿cuáles son tus expectativas?
–Puede ir bárbaro como también moderado. España está en uno de los peores momentos. Iba a ir el año pasado y se demoró, y ahora dije “ahora o nunca”, así que me voy. Voy con la expectativa de ver, sonar se que suena bien. En Israel terminó una sala de 500 personas llorando toda; nos contagiaban a nosotros, una emoción infernal. Tenía que hacer mil temas más, esa gira fue memorable, increíble.

–También estás armando el disco sucesor de Flores de Nashville…
–Es un disco con temas que no son de rock. Hay ritmos de folclore, latino, tangos. Ya tenía en mente 5 o 6 y quiero 10. Estoy viendo cuáles son los otros para arreglarlos y adaptarlos a mi manera, sin que el tema pierda la esencia. Tienen que ser temas que me produzcan algo, aunque sean de cuando era chico, o de gente que haya admirado de chico, como María Elena Walsh. Grabo en junio y lo saco en agosto; yo grabo y saco, porque no hago marketing de esas cosas. Soy independiente y no tengo necesidad de sacarlo en las fiestas o cosas así. Lo saco y lo subo a internet.

–¿Cómo ves el rock argentino actual?
–No hay nada nuevo, excepto una banda, Austria, que la nombro porque me gustó, pero no hay ningún otro proyecto que haya escuchado y gustado.

–Sin embargo está lleno de bandas, de todos los géneros.
–Pero eso no tiene que ver con la calidad, cantidad sí hay, pero no hay nada interesante. Sería más interesante que haya una sola banda de reggae, pero buena; una sola de ska, pero buena, y así. Ahora va a empezar a haber mil bandas de reggaeton y es lo peor que podría pasar en la historia de la humanidad. Escuché muchos temas de cancha, quilombo, pogo; y yo pregunto: ¿pondría ese tema en mi casa y lo disfrutaría? No. Tendría que tirarme un balde de cerveza, saltar por todos lados, pegarme en la cabeza y quizás me guste. A mí me gusta escuchar la música.

–¿Y qué pensás de las bandas que buscan sólo pegar un tema?
–Como lógica y sueño del pibe está bien, cualquiera quiere pegarla y después ver cómo vas mejorando. Es normal, como un pibe de 14 que quiere ser un astro en el fútbol, está fantástico eso, dejar de hacerlo sería una ridiculez. El tema es si hace algo bueno o no. Ahora no veo canciones que yo pueda escuchar.

–¿Cuál es el motor que te lleva a seguir tocando?
–El vivo. En febrero tuve menos shows que lo usual y me sentía raro, estoy acostumbrado a tocar y cada vez me gusta más. A tocar y grabar discos le agarré la vuelta. Es algo que querés decir y lo dejás plasmado para toda la vida, es como tener un nene.

–¿Y siempre quedan cosas por decir?
–Yo grabo todos los días, escribo siempre; cuando planeo un disco nuevo busco el por qué de hacerlo, y el por qué es auditivamente, el sonido. Busco el equilibrio general. Cuando me pongo a escribir, escribo lo que venga y lo guardo. Al tiempo lo agarro y dejo partes y tomo partes de todo, como para crear el tema.

–¿Cómo ves desde la actualidad los 70?
–Divertidos, móviles y peligrosos, sobre todo los 70 y pico. Era divertido e inconsciente de alguna manera. El 72, primer disco y grabar. En el 74 empezó a complicarse todo y la sensación que tengo es de que todo era riesgoso, incluso hacer shows. 74, 75 y 76 era peligroso, muy revolucionario todo, pero denso. Una sensación de algo peligroso, que si tocabas te podía pasar algo, que podés o no decir… comparado a ahora que podés decir lo que se te canta el culo, la diferencia es enorme. Ahora prendes la televisión y escuchás cualquier barbaridad. Un tipo así, diciendo eso en los 70, duraba 30 segundos. O sea, tipos cantando una ligera cosa que se te va la letra y le suena fuera de lugar a alguno, mínimo te decían “Che, no lo podés decir, no podés hacer esto”. Eran muchos “no”. También todo ese riesgo tenia una cierta diversión, que te hacia más tenaz de ir en contra de todo lo prohibido, y eso era divertido, ir inconsciente.

–¿Podría haber de nuevo una juventud como la de los 70, con deseos y sueños, que ponga la música y el arte a disposición de esos sueños?
–Por suerte creo que sí, pero está muy lejos de la época del reggaeton, que es lo más imbécil que he escuchado. No entiendo como a una mujer le puede gustar escuchar eso, que es una letra donde la basurean. Para mí es la última caída en lo berreta, entonces es factible que después de tanta basura salga algo. El reggaeton es insoportable, es el último eslabón de lo más bajo que se puede caer; o espero que así sea y que no salga algo aún peor, como pasó cuando pensé que los DJ eran lo peor que podían pasar.

–Pensás como Pappo, que un DJ no toca música…
–El DJ no toca, no, obviamente. Con lo que otros tocaron, pasan música ellos. El que pasa el disco con las luces y eso, lo que toca es la bandeja, pero no toca música. El verbo tocar está mal usado.

–¿Cómo viste el regreso de Charly?
–Bien. Yo hubiese empezado al revés, de cosas chicas a grandes. Está fenómeno que haya salido a tocar, lo veo bárbaro y le hacía falta. Lo conozco y lo escucho mucho más suelto. Veo que le falta un poco para que esté como yo creo que tiene que estar, pero lo va a lograr.

–¿Alguna vez pensaron en volver a hacer algo juntos?
–Nunca se sabe, nos llevamos bien y estamos en contacto. Dejamos la puerta abierta. Mientras los dos estemos vivos, hay posibilidades.

–¿Qué proyecto queda en el tintero?
–Seguir haciendo cosas con la banda sinfónica. La idea es traerla a la Capital; lo hicimos en Ciudades del interior ya. Hay un repertorio con temas míos, de Sui, de todos lados.



Nota original: marzo 2011 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=a70730e08cb4e4adf5af305eca355d53

lunes, 4 de julio de 2011

NO LO SOPORTO

"Siempre somos exigentes con nosotros mismos”

El trío de chicas devenido en quinteto mixto acaba de editar un EP como adelanto de su próximo disco. Es el primer lanzamiento de la nueva formación. Afirman que crear una propuesta original es uno de los objetivos de la banda. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



El nacimiento marcado por los estrógenos en 2002 y que presentaba a las tres mujeres arriba del escenario quedó atrás. 2011 transformó a No Lo Soporto en una banda mixta, donde la presencia de la testosterona fue aportada por dos nuevas caras, que se sumaron al proyecto tras la salida de Lara Pedrosa a mediados de 2010.

No Lo Soporto quedó, entonces, integrado por las hermanas Naila y Lucía Borensztein en guitarra y voz la primera y batería la segunda; Agustín Ferro en guitarras, la recientemente incorporada María Gimena Álvarez Cela en teclados y el otro Borensztein, Kevin, en bajo. En lo musical, acaban de lanzar Instinto, un EP de cuatro temas a modo de adelanto de su próximo LP, que esperan lanzar a mitad de año.

Noticias Urbanas dialogó con Lucía, una de las mentoras del grupo, de quien el último disco incluirá algunos temas de su autoría. “Teníamos ganas de mostrar la nueva formación, el nuevo estilo de NLS. Adelantarnos en el tiempo al hecho de mostrar lo nuevo, que es lo que mejor nos representa ahora, más que los discos anteriores, que ya quedaron viejos en ese sentido”, justifica la salida del EP la baterista.

–¿Ya se acostumbraron al quinteto?
–Sí, estamos recontentas con el resultado, sobre todo con la parte humana. Se armó un lindo grupo, la pasamos bien. Además, nos da muchas posibilidades musicales con los arreglos, el trío era limitado en ese sentido. Para Naila es algo mucho más libre, se puede desprender de lo que toca, porque la línea central la hace el teclado, por ejemplo, y eso le da más libertad.

–¿Cómo fue la salida de Lara?
–Hace tiempo que veníamos distanciadas en el tema musical. Lo que escuchábamos nos distanciaba. Ella quería seguir con su proyecto solista y nosotras aprovechamos para renovar la banda. Lo tomamos como una nueva etapa.

–Si Lara no se hubiese ido, ¿hubiesen sumado más gente?
–No sé. Probablemente no hubiésemos sumado a nadie. Pero está bueno el cambio.

–Se fue Lara y siguió No Lo Soporto. ¿Cuándo dejaría de existir la banda?
–Si en algún momento no está Naila, ya no sería NLS. En este caso se fue la bajista que, si bien cumplía un rol importante, no pensamos que el proyecto se terminaba porque ella se fuera.

Los temas que incluyeron en el EP tuvieron varias etapas. Los tocó Naila sólo con su guitarra. Los grabaron cuando aún Lara estaba en NLS. Luego los adaptaron al quinteto y finalmente los grabaron con la producción de Diego Blanco, integrante de Los Pericos. Hay, además, un cover, “Viajando hacia el este”, de La Sobrecarga. “Lo elegimos porque creímos que se adaptaba muy bien al nuevo formato. Nos gustaba por el groove, por la letra y además porque es un tema que no tenía demasiados arreglos, estaba crudo como para hacerle cosas arriba y poner nuestra visión; al final hay una parte que es composición nuestra, no fuimos muy fieles al original”, explica Lucía.

–¿Cómo fue trabajar con Diego Blanco en la producción?
–Lo conocíamos de la época de Avión. Él grabó con nosotros en ese disco y sabíamos que era productor. Diego es muy prolijo, resuelve muy bien la parte técnica y nos dio un costado más pop. Queríamos incluir teclados, sonidos electrónicos que lleven para los ochenta y él fue la persona indicada.

–¿Van a incluir temas en inglés en el disco?
–Para cantar en inglés hay que tener buena pronunciación, sentir el idioma. Nosotras queremos que nos entiendan, transmitir. Entonces vamos a cantar en español. La compañía nos da mucho apoyo, pero también mucha libertad. En cuanto a la música somos libres ciento por ciento.

–¿Les interesa el lado comercial de la música?
–Siempre querés que tu música llegue a la mayor cantidad de gente, pero eso no influye al momento de componer. Siempre somos exigentes con nosotros mismos, con mejorar como músicos. Estudiamos todos, somos meticulosos, queremos mejorar en cada disco. Si a la gente le gusta y lo quiere comprar mejor, pero lo hacemos por hacer música.

–¿Y qué opinan de las descargas desde internet?
–No nos molesta, porque es imposible de controlar, y ponerse estricto con eso no tiene mucho sentido. Sí está bueno que si lo escuchan y les gusta, vengan a los shows.

–¿Qué opinión les merecen los artistas que en los últimos años incursionan en política y salen a defender un partido?
–A nosotros no nos interesa. Los respetamos, pero no nos metemos en política.

–¿Y qué les interesa? ¿Por qué hacen música?
–En principio, para disfrutar de lo que nos gusta hacer. Dedicarse a lo que a uno le apasiona. Y después, porque está bueno tener una propuesta nueva, original. Dentro de tantas bandas que suenan igual, NLS siempre trajo esa propuesta de algo original, eso es un objetivo también.

–¿Qué piensan acerca de bandas del tipo “rock barrial” o “rock chabón”?
–No compartimos la estética, ni la música, ni las letras. Son una realidad musical, no pretendemos cambiar eso tampoco. Pero si hay gente que quiere y gusta de escuchar otra cosa, tiene, por ejemplo, a No Lo Soporto.



Nota original: febrero 2011 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=708fb6e5a89a9cdcb94217c3a302be45

jueves, 30 de junio de 2011

SERGIO COLOMBO - EL NATTY COMBO

“Vender tus ideales por plata es un garrón”

Saxofonista, compositor y cantante, tras tocar en bandas como Attaque y Kapanga, hace siete años lidera una de reggae. De chico, se sintió un bueno para nada, pero no para la música. Y estudió sin intenciones de fama, “sólo para tocar bien”. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



Sergio Colombo es el líder y creador de El Natty Combo, banda de reggae que ya lleva más de 7 años de vida. Si bien compone las letras y les pone su voz es, antes que nada, saxofonista. Tocó con las más variadas bandas, como Los Cafres, Dancing Mood, Attaque 77, Kapanga, 2 Minutos, Callejeros o Mimi Maura. Actualmente, además, integra Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, banda que acompaña al Indio Solari.

Con su grupo acaba de lanzar El don, disco del que comenta: “Lo armamos para que no sean todos temas sueltos. Quedaron afuera algunos temas y le dimos sentido para que todas las canciones tengan el mismo sonido”.

–¿Sos de componer canciones de más?
–No soy de componer tanto, quedaron pocos temas afuera porque no tenían que ver con lo que era este CD. Hay bandas que el material que les queda afuera, porque no está bueno, después cuando tienen que hacer un disco nuevo, como quizás cuelgan, lo manda igual. Hace unos meses que no estoy haciendo nada, sólo disfrutando de El don, pero soy activo, siempre estoy pensando en componer, me encanta escribir, pero me cuesta hacer buenas letras porque soy muy crítico conmigo mismo, nunca me termina de gustar nada de lo que hago.

–¿Cuál es la principal diferencia con los discos anteriores en cuanto a sonido?
–Siempre los discos los grabé en tres días y los mezclaba en tres días más. Éste lo fuimos a grabar a Villa Mercedes, San Luis, que es un tremendo estudio. Lo grabé en 11 días y lo mezclé en 15, lo laburé un mes, a diferencia de los otros que en una semana hacía todo. Y en realidad fueron tres meses, porque escuchaba una semana y otra descansaba el oído, eso también hace que el sonido sea el mejor, probar y poder ir para atrás.

–También es el primer disco con una productora, después de ser siempre independiente. ¿Cómo se dio? ¿Cómo es la experiencia?
–Son los mismos que trabajan con el Indio (Solari), y hubo una conexión por ahí. Me lo propusieron, sentí que no me hacían firmar con mi sangre sino que me respetaban y me inspiraron confianza. Si bien estaba bien como estaba, la banda crece mucho y uno tiene que crecer a la altura de las circunstancias y yo ya no podía, se me iban las cosas de las manos, se volvían desprolijas y era para peor. Entonces, así ya tengo la distribución controlada, que antes era discutir con los distribuidores, que no sabés dónde están los discos, no te pagan. Te quema todo eso.

–Por lo que decís, ¿es imposible entonces ser independiente teniendo una banda grande?
–Se puede, si ya tenés el kiosco armado. Nunca vi mal el tema de las compañías, pasa que nunca me habían ofrecido algo que valga la pena. Pero hasta charlando con el Indio, él me decía que lo que le pasó a los Redondos era super raro, me decía algo así como que él no recomienda ser independiente porque hay tanto negocio, tanta gente, que se te escapa todo de las manos.

–¿Cómo surgió que Néstor (Nonpalidece) y Luis (Resistencia Suburbana) grabaran un tema que tiene una letra particular?
–Me gusta, cuando invito a alguien, que el artista haga su parte de la letra, porque le pone su onda. Después el tema lo registramos juntos, es de los tres. Hice la primera estrofa, el estribillo y después sus partes la hicieron ellos. Estuvimos un día en la casa de Luis, de las 4 de la tarde a las 5 de la mañana, entre cervezas y demás. Imaginate cuánto cuesta –termina la frase y ríe–. Los invité porque somos amigos de verdad, nos juntamos muchas veces fuera de los shows. La vez pasada tocábamos nosotros y subió a tocar la percusión Luis. Me dice: “¿Tenés percusión?”. “No”, le digo. Pidió un set y se subió todo el show a tocar.

“Siempre fui medio bueno para nada”, dice de su juventud, pero asegura que “para lo único que siempre me sentí competente fue para la música”. Confiesa que el saxofón le llamó la atención por la estética. Estudió 12 años con profesores particulares y también en un conservatorio. Llegó a estudiar 11 horas por día durante varios años. “Nunca estudié menos de cuatro horas por día, si no, no podía salir de mi casa”, explica. Hacía changas como letrista, ayudante de fletero o cualquier cosa que no le demandara mucho tiempo, ya que “no podía laburar y dedicarme a la música como yo quería, de pleno”. Con lo que ganaba, pagaba el estudio.
Antes de lanzarse a formar una banda, prefería “tocar bien el instrumento. Sabía que tocando bien no me iba a morir de hambre. Por lo menos iba a tener algo de qué vivir toda mi vida. Por eso me rompía tanto el culo”, sostiene.

–No fue aprender a medida que tocabas.
–Siempre tuve mucho respeto por la música. Estudié no para ser famoso sino para tocar bien. Después, la fama no me interesa. Priorizo la música ante el show, la estética y todo eso, porque si la música está buena, el resto va a estar bueno también.

–¿Cómo es esa experiencia de estar tocando con el Indio?
–Todavía no entiendo lo que hago yo ahí, lo trato de disfrutar. Es algo raro el tema de los shows porque no se compara con nada. Yo toqué con mucha gente, pero ese público es algo incomparable, yo siento que es mucha energía, mucha adrenalina.

–¿Te interesaría llegar a ese nivel de masividad con El Natty Combo?
–Me encantaría, ¡qué te parece! Para los músicos siempre la meta es que tu música sea escuchada por la mayor cantidad de gente posible.

–Y ahí aparece la tentación de hacer temas “comerciales”.
–No me sale hacerlos, pero sería traicionarme a mí mismo. Siempre pensé que la guita en la vida tiene que ser una consecuencia de las cosas. Hay que hacer las cosas bien y de corazón. Si vos le ponés dedicación y esfuerzo siempre te vas a llenar de guita en algún momento, pero tiene que ser por consecuencia de eso. A todos nos gusta la plata, todos queremos tenerla, pero vender tus ideales por plata es un garrón.



Nota original: enero 2011 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=18966f04f4560a995ca1a3f73bf2db5c

lunes, 27 de junio de 2011

CÉSAR ANDINO

“No tengo nada que festejar”

César Andino es el único miembro que queda de aquella formación marcada por el accidente que él sufrió junto al entonces bajista de Catupecu, Gabriel Ruiz Díaz. Habla de sus proyectos, sus ex compañeros y también del famoso videíto. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



Antes del 30 de marzo de 2006, Cabezones gozaba de su mejor pasar. Ese día, su cantante sufrió un accidente automovilístico junto al bajista de Catupecu Machu, Gabriel Ruiz Díaz. Ya nada volvería a ser lo mismo. En julio de 2007 tres integrantes dijeron adiós a la banda, y meses después el baterista también se alejó. Entonces, Cabezones fue sinónimo del único miembro fundador que quedaba: César Andino.

El cantante –que hasta la actualidad tiene en su cuerpo secuelas del accidente– se puso el grupo al hombro, consiguió nuevos músicos y emprendió una vez más el camino. 2011 lo encuentra a punto de lanzar Nace, el segundo disco de una trilogía que tuvo a Espera como punto de inicio. La tercera parte será Crea.

–¿Cuál es la diferencia entre Espera e Intraural, disco que exploraba el formato acústico con un repertorio seleccionado de la banda?
–No hay diferencias, es una continuidad. Cabezones siempre propuso cosas nuevas, como tratar discos en formato acústico; derribamos preconceptos y no sé si inventamos un nuevo estilo, pero fuimos pioneros en ver al rock de esta manera. Me dediqué a estudiar canto porque quería salir del común de los cantantes, que no estudian, quise darle la impronta de una banda pesada con un cantante melódico.

–¿Por qué después de la salida de los otros integrantes mantuviste el nombre de la banda?
–Porque se dio naturalmente, ellos decidieron empezar su carrera solista y yo no quería hacer carrera solista. El nombre lo había puesto yo, las canciones las compuse yo, y fue una continuidad. Si bien no es lo mismo porque era un proyecto de amigos, tampoco me parecía justo salir como César Andino, porque al ser compositor y todo, era raro. Soy el dueño de la marca y las canciones, era inútil empezar algo nuevo si se podía continuar con esto.

–¿Escuchaste los discos de ellos?
–No, no, no escuché nada.

–¿Tenés relación con alguno?
–No, no hablo ni nada.

–¿Con la nueva formación fue un volver a empezar?
–Evidentemente es diferente a lo que era antes, el punto de unión es la voz. Se perdió la mística de la banda por ser amigos: eso cambió completamente.

–¿El objetivo es volver a la masividad?
–Creo que hubo un gran cambio de público. La gente que va ahora es para ver a esta banda. Sé que estamos haciendo las cosas bien y si bien va a costar volver a la masividad de antes, estamos por el buen camino.

–¿Extrañás algo de las primeras épocas?
–No, no. Creo que todas las cosas suceden por algo y si bien está buenísimo haber tocado para tanta gente y girar tanto, también tiene su gusto empezar de nuevo, para mí es un desafío y ojalá que todo renazca de nuevo.

–¿Cómo fue la elección de los covers del primer disco de la trilogía?
–“Sueles dejarme solo” fue un tema que siempre hicimos, y “Entero o a pedazos” es un tema que tocábamos en los acústicos y lo que esa canción significa representa mi presente, y sin ánimos de ofender a alguien, la idea era esa: entero o a pedazos pero voy. Siempre dejamos un mensaje, y el de esa canción es que a pesar de todo hay que seguir.

–Justo un tema de Catupecu Machu, ¿cómo está la relación con ellos?
–Antes del accidente salía mucho yo, iba a shows, a bailar, la pasaba muy bien. Después del accidente cambié muchas cosas: dejé de salir porque no tengo nada que festejar, tengo un gran vacío interior porque mi amigo sigue peleando por su recuperación y yo me fui alejando de muchos lugares y personas; no me sentía a gusto en algunas situaciones y preferí ya no pertenecer más. Lo único que hago es salir cuando toco. Tengo un vacío muy grande y es imposible llenarlo, entonces no quiero salir.

–¿Cómo está tu salud?
–Bien, mejorando de a poco. Estoy haciéndome estudios porque quiero operarme de nuevo a ver si la pierna queda mejor; y con tranquilidad, porque lleva su tiempo, su coraje, sus ganas de arrancar de nuevo, lleva tiempo.

–Volvemos a la música, ¿cómo será Nace?
–Sinceramente, armé esta banda con chicos jóvenes e influencia más hardcore porque quería imprimirle ese estilo a la banda. Es un disco más directo, pesado. Vuelve a ese toque de Alas, de oscuridad y pesadez.

–¿Y el tercer disco tiene fecha estimada de salida?
–Crea queda para mediados de año, porque queremos que Nace esté en todos lados. El tercero tiene como eje fundamental mis influencias de los 80, es un disco de versiones de clásicos internacionales, temas que me marcaron. Nuestro público es fiel, apasionado… creo que el lugar de Cabezones en el rock nacional no lo ocupó nadie.

Tema cerrado
Hace unos meses el cantante se vio involucrado por un video en el que se lo veía “sustrayendo” un par de anteojos. “Fue una mala jugada del pibe del local, porque yo no me puedo trasladar con cosas en la mano porque me caigo. Cuando compro algo pongo cosas en los bolsillos. Después, cuando llegué a la caja, lo puse arriba del mostrador, pagué y me fui. Si me quiero robar algo no me robo unos lentes de 20 pesos. A mí me acusaron de drogadicto, gay… a mí no me hace mal, le hacen mal a la gente que querés, tu familia, tu mamá”, aclara el cantante, y agrega: “Yo no le deseo el mal a nadie, creo que todo vuelve en la vida. Me pidió disculpas pero el daño ya está hecho. Le sirvió para promocionar el local. Tengo 40 años y es la primera vez en mi vida que me pasa algo así. No había aclarado nada hasta ahora porque era seguir dándole bolilla al pibe, lo pasé por alto”.



Nota original: diciembre 2010 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=ef19929e94c722213418187af9890b61

jueves, 23 de junio de 2011

CORAL

“El público argentino es muy stone”

Convencida de que en lo local no hay nada parecido a su estilo, Coral presenta su quinto disco, Volver, que lanzó tras regresar al país luego de estar radicada varios años en los Estados Unidos. “Suena a Tragic Kingdom” de No Doubt, comenta. Texto: Por Marcelo Maccio Villegas.



Depende con qué ojos se mire a Coral, se podrá ver a una actriz, que participó en varios capítulos de la telenovela Malparida y estudió teatro en Nueva York; a una joven de ojos verdes claro y una mirada intensa, delgada con piernas largas, que seducen aunque no se lo propongan, o bien podrá verse a la compositora y cantante, que luego de estar radicada varios años en los Estados Unidos volvió a la Argentina y lanzó su quinto disco, Volver. Noticias Urbanas dialogó con Coral para conocer con detalles la actualidad de la artista.

–¿Cómo te definís? ¿Qué creés que te diferencia de otros proyectos?
–El último disco es una mezcla de pop con rock ochentoso, tiene raíces en el folk americano por la forma en que compongo y la bossa nova, pero es pop, yo lo veo muy parecido en imagen, actitud y cómo suena a Tragic Kingdom, de No Doubt, porque Gwen Stefani es supersexy, con mucha actitud pero no zarpada, tiene mucho carácter, muy musical, sensible pero fuerte; yo me siento así y creo que hay un lugar para eso. No veo muchas cosas parecidas a lo que hacemos, más que nada porque lo vengo trabajando afuera y tengo un concepto que trabajo hace mucho. Siento que encontré una onda que es mía, hago esto hace mucho. Voy por el quinto disco, le encontré la vuelta hace rato y este es mi estilo por ahora. Hoy por hoy hay un lugarcito que está bueno que yo lo ocupe.

–Antes de grabar un disco, ¿se piensa en lo que está sonando para componer algo parecido?
–Se piensa, pero yo siento que ya tengo un estilo de composición, y no es para hacerme la gran compositora, pero creo que desarrollé un estilo propio. Creo que cuando la gente escucha sabe que es mi voz, sabe que es Coral. No dicen “suena como…”. Es muy mío. Entonces el miedo de “me voy a parecer a tal o cual” no lo tengo; sí estuvo en los primeros discos. Lo pensás, “qué van a decir”, pero ahora ya siento que lo mío está armado, y hay que tener cuidado de no copiar lo que está pasando en el momento, de pensar “¿qué se está escuchando?, vamos a hacer algo parecido”. Eso no.

–No hay que pensar qué es lo que quiere escuchar la gente.
–Eso les pasa a los intérpretes que laburan con compañías y no escriben su música, y por ahí viene un tipo y les dice: “¿Che, por qué no hacés algo como la nueva Lady Gaga?”. Yo busco ser la nueva Coral, renovarme y hacer cosas nuevas constantemente, afianzando mi nombre y estilo. Quiero seguir creciendo y hacer cosas distintas, pero no en vistas de copiar a nadie sino de seguir progresando y creciendo como artista. Pero por lo que vos decías, es algo en lo que se cae, que lo hace mucha gente y hace lo que está sonando, lo que está de moda. Pero hay que modernizarse, escuchar cosas nuevas, pero sin correr detrás solamente de lo nuevo.

–¿Qué balance haces de 2010?
–2010 fue un buen año. Llegué de Nueva York después de vivir mucho tiempo afuera (NdR: vivió 9 años en los Estados Unidos) y saqué el disco, que sonó mucho en las radios. A fines del año pasado terminamos de hacer el video de “Perdiendo la fe”, que es el segundo corte del disco, que está rotando en todos lados. Tocamos en la 9 de Julio en los festejos por el 25 de Mayo, en el Hot Festival, en la Feria Puro Diseño; trabajé además como actriz en Malparida, tuve otros muchos proyectos como actriz. Me parece que fue un año muy positivo y creo que la vuelta al país fue muy buena, espero que este 2011 sea el triple de bueno de lo que fue el anterior, y le voy a poner toda la energía para que así sea.

–¿Por lo pronto el plan es seguir tocando Volver?
–Tenemos dos o tres cortes más, es muy buen disco y estoy muy contenta. Lo hicimos con gente de Nueva York. Trabajé dos años para grabarlo, le puse mucho laburo, tiempo y dedicación, y no lo quiero exprimir al cohete, quiero seguir tocando. Me voy a Nueva York ahora a tocar en varios festivales de allá. La idea es sacar otro disco a fines de 2011.

–¿Ir y volver es un beneficio o una traba para estar tocando continuamente?
–Yo estuve mucho tiempo allá, entonces siento que tengo una flexibilidad y me puedo adaptar. Allá el mercado es mucho más anglo, es muy distinto a lo que consumimos acá, pero yo toqué allá mucho, con todo el mundo y tengo un circuito armado copado. Voy, toco y no siento que me fui, que me tengo que insertar de nuevo. Es un modo de vida, estar acá ahora y después allá, laburar y tocar.

–¿Cómo es el contraste entre la escena argentina y la estadounidense?
–A mí me parece muy distinta, la visión de los músicos es muy distinta. Nosotros somos muy locales, estamos muy argentinizados, a pesar de que tenemos influencia del hip hop y el reggaeton, que antes no se veía tanto; pero igual el de acá es un público que escucha mucha banda local, tipo Viejas Locas, somos muy stoneros en un punto. Acá y allá hay de todo, pero el mercado es muy distinto, lo más masivo de acá es muy distinto a lo más masivo de allá.

–¿Y en el público también se nota esa diferencia?
–Creo que allá hay mucha banda grande tocando constantemente: tenés a los Strokes en un lado, Jack White en otro y los Stones en otro; a Cat Power o Regina Spektor las ves en bolichitos, cosas de mil personas, constantemente. Hay fanáticos del hip hop, y son muy fanáticos, eh. Pero después, sacando el fanatismo, son muy abiertos. Después están también los que son los Teen Angels, como Justin Bibier o Celina Gómez, pero son chicos. En la franja de 18 a 30, que es mi franja, son todos más abiertos. Allá hay demasiada música pasando todo el tiempo. Si te pones en fanático, te perdés mucho.



Nota original: enero 2011 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=165fd4a6ae5b890121a1a76d4c683d59

lunes, 20 de junio de 2011

KAPANGA

"En el 2011 apuntamos el exterior"

La banda cierra un año con balance positivo tras sacar un disco,
lanzar una película propia y tocar en México. Los planes para el año que viene son girar por Latinoamérica y lanzar un nuevo álbum de estudio.
Texto por Marcelo Maccio Villegas



En todo cumpleaños de un joven, adolescente o “pendeviejo” que guste de las fiestas no faltará nunca un tema de Kapanga en el momento de mayor jolgorio, ése en el que el cumpleañero está por caer a la pileta o el borracho se decide y encara a la chica linda mientras el novio está en el baño. La historia esta vez se da vuelta y los que soplan las velitas son los músicos, por sus 15 años de carrera.

Los festejos se preparan para este sábado 18 y el lugar elegido es el estadio cubierto Malvinas Argentinas, desde las 20. Antes del festejo, Noticias Urbanas dialogó con el guitarrista de la banda, Miguel “Maikel” de Luna Campos, que anticipó que “el show está planteado desde la idea que lo más importante del evento es la fiesta, porque son 15 años –que sepan las chicas que si van con su vestido de 15 entran gratis– y después está planteado como cualquier show que merece esa gala, con una gran puesta de luces, sorpresas especiales, pantallas de video, cámaras en cada instrumento para otras tomas y texturas, y va a haber magos y cosas de circo”.

–Y una lista que recorra toda la discografía.
–La lista recorre toda la discografía nuestra en dos bloques: el primero centrado en Todoterreno, nuestro último disco, más algunos superhits, y la segunda parte es más para el recuerdo, para investigar todo el pasado.

–¿Va a haber invitados?
–Otra cosa linda es que para los festejos, como cuando es tu cumpleaños, invitás a quien vos querés. Nosotros invitamos a bandas que nos gustan y el estilo no es el mismo, por ejemplo Fantasmagoria, que es una banda que nos encanta. También van a tocar Gran Martell, Edu Schmidt y los Natural Cocaleros. Es invitar a la gente con quien tenés ganas de compartir en tu fiesta de cumpleaños, que admirás. También, mostrarles a los que nos siguen qué otra música escuchamos nosotros.

–En estos 15 años, ¿qué cambió y qué sigue igual en Kapanga?
–Cambió que estamos más gordos –lanza la frase y detrás la carcajada que dura varios segundos–. Y la infraestructura que manejás, que es más linda porque te permite hacer puestas y escenografías que antes no. Esas cosas que cambiaron son fantásticas, porque las podés invertir en tu show y es mucho más copado. Si no lo hacés, sos un vago.

–Pero se vuelven una responsabilidad usarlas bien, ¿no?
–Sí, obvio, tenés razón, se vuelve un peso. Pero tampoco cargamos bolsas en el puerto, hace 15 años que no trabajamos (nuevamente las risas cortan por varios segundos la nota, marcando el clima distendido de la charla).

–¿Ya piensan en el sucesor de Todoterreno?
–Sí, ya estamos componiendo, hay varias canciones, estoy demeando en el estudio de casa un par de cosas y vamos a entrar a grabar un poco antes de agosto para sacarlo a finales de ese mes. Teníamos pensado en algún momento realizar una secuela de la película que hicimos, pero aprendimos que no se saca disco y película a la vez.

–¿Por qué?
–La película logró tan buenas críticas y los medios se coparon tanto que en un punto se comió el disco, entonces ahora nos dedicamos a sacar el disco y más adelante la secuela de la peli. Es superdivertido, hacer una peli es mucho más divertido que hacer un video.

–¿No es loco pensar que alguien paga una entrada por ver una película de ustedes?
–Ya es muy loco que paguen una entrada para ir a ver un show. Encima, nosotros la película la veíamos de arriba mientras la estaban pasando y, cuando venían los chistes, pensábamos, ¿se reirán o no?, y estaba genial. Un estreno de esos es peor que hacer un disco, te ponés mucho más nervioso.

–¿Tienen algún objetivo definido para 2011?
–Apuntamos directamente al exterior, más que nada a Latinoamérica. Tenemos México para hacer una gira, este año fuimos al Vive Latino pero por problemas de enfrentamientos narcos nos dijeron que el clima estaba áspero y quedó pendiente la gira, que la dejamos para el año que viene. Y desde ahí armar Colombia, Venezuela…

–Después de 15 años de carrera, ¿qué pregunta les molesta que les hagan?
–Si tenemos todos una pizzería. Porque la familia del Mono (el cantante) tiene pizzerías y nos preguntan a nosotros y decimos que sí, que vivimos todos adentro del horno y financiamos los discos con la de mozzarella.

–¿Cuál es el balance de 2010 para Kapanga?
–Superpositivo: película, disco, Luna Park, Vive Latino, los 15 años para cerrar… la verdad que superpositivo, ¿viste cuando decís “este año estuvo bueno”? Eso.

–¿Y cuál fue el que la pasaron feo y el chiste de la pizzería se volvía realidad?
–(Ríe antes de contestar pero luego de golpe vuelve la seriedad) En 2001, habíamos ido a Puerto Rico dos meses enteros y volvimos con un disco hecho listo para grabar, y llegamos y la discográfica nos dice: “Miren, está todo bien, pero la orden viene de afuera, no está grabando nadie”. Y queríamos editarlo nosotros y no sabíamos qué hacer, si hacernos independientes. Y justo apareció Pop Art con buena onda.

–¿Y ahí cambiaron de sello?
–Desde ahí trabajamos juntos, con superbuena onda. El día que llegamos con la peli, dijimos “queremos filmar una película” y no nos dijeron “están locos”, nos dijeron “¿cómo la quieren hacer?”, y ahí se arregló todo.

–¿Qué le pediste a Papa Noel?
–Más guitarras, guitarras, más guitarras, muchas. Hay tantos chiches que es entrar a un local y querer agarrar todo.



Nota original: diciembre 2010 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=073d958f11585283e4928868bf5d8424

viernes, 17 de junio de 2011

"NEGRO GARCÍA LÓPEZ"

El Miss Simpatía rockero

Invitado de todos, ahora le tocó a él. El Negro García López habla con Noticias Urbanas de su reciente disco, de Charly García, del ambiente rockero… y de sus amigos. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



A Carlos “el Negro” García López lo conocen tanto quienes fueron a sus recitales como los que no. Y no hace falta ser fan de Charly García, de quien fue guitarrista en los 80 y lo es en la actualidad, para saber de él. El Negro sería –pidiendo perdón por la comparación– como esos programas infantiles que todos conocemos, los miremos o no, como Piñón Fijo o El Chavo. Y esto es así por la innumerable cantidad de veces que el guitarrista subió a los escenarios más variados en calidad de invitado.

Pero en la actualidad, el Negro se encuentra con proyecto propio, que se completa con Mariano López en batería y Claudio Kake en bajo. “Veníamos armando algunas canciones con Mariano, con la facilidad que es tener una computadora, que es como tener un estudio en tu casa. Al cuarto tema que teníamos empezamos hablar con los productores, que fueron Jorge Rossi y Adrián ‘Burbujas’ Pérez, y ésa fue la base, la forma de empezar a armar el disco”, explica a Noticias Urbanas.

–Y después aparecieron los invitados que son la clave del título del disco.
–La idea del título (NdR: Esta vez invita el Negro) es por la cantidad de invitados que tiene, y porque siempre fui invitado por todos y esta vez invité yo. Lo compartí con todos los amigos. El productor artístico de PopArt me hizo un chiste que es verdad. Me dijo: “No sé si un productor podría reunir a tantos artistas como reuniste vos”.

–Más allá del chiste, ¿sos un caso único de Miss Simpatía rockero?
–(Se ríe y después responde) Está bueno lo que me decís, pero no sé si es tan así. Yo me siento querido por la gente, por mi familia, y hasta el día de hoy nunca tuve un problema con nadie, ni ingenieros de grabación ni nadie ligado a mi trabajo. Por ejemplo, ahora fui a Chile y estuve hablando con Vicentico, que hace otro tipo de música de la que yo hago, o con el Pelado Cordera. Estuve hablando con Santaolalla hace poco, con todo el mundo tengo muy buena relación. No sé si es común, pero a mí se me dio y me invitaron a tocar y por eso esta vez armé el disco de esta forma.

–¿Te sentís cómodo con un proyecto que lleva tu nombre?
–En un momento le quise poner un nombre a la banda, cualquiera, X, y ellos me decían que no, que le dejara mi nombre, así que más que decisión mía, fue entre todos como banda. Me siento cómodo, bien. Lo importante es que se sientan bien ellos, porque somos una banda, no soy solista, por eso ellos participan en la composición, de las decisiones de la banda. Incluso, en algunas cosas, el que no participa soy yo.

La charla con el Negro es tranquila. Se nota su amabilidad. Lejos de una entrevista, plantea la conversación como una charla entre amigos. “Ya hay planes de un próximo disco”, comenta al pasar.

–¿El desafío con el CD que viene es poner más la cara sin que haya tantos invitados?
–Mirá, en éste la pasamos bárbaro. En el segundo disco había participado Charly. Este último, que es el tercero, con tantos invitados, nos encantó. Pero al disco nuevo le vamos a poner los huevos como corresponde y decir “ahora salimos a tocar nosotros tres”. Aunque uno o dos invitados, gente amiga, siempre va a haber. Fijate lo que pasó en este disco: en ningún momento se pensó en armarlo con tantos invitados, empezamos con uno, el amigo David Lebón… no, te mentí, esperá… (se queda pensando y parece dolido porque casi “miente”) fue Spinetta el primero y al final él no pudo por los tiempos: estaba preparando el concierto de Vélez, que fue alucinante. Quizás se da en el próximo lo de él. Bueno, uno tras otro fueron surgiendo todos: creo que en doce canciones tenemos diez invitados.

–Ahora que nombrás a Spinetta, ¿cómo ves el escenario rockero nacional? ¿Por qué siempre siguen tan instalados Charly y el Flaco?
–Ni ellos ni su música van a pasar jamás de moda, pero creo que hay otros músicos o bandas grosas que están haciendo su camino, como Ciro, como Cordera y mucha gente más. Lo importante que veo, que es algo que mejora, es que hay muchas bandas. Yo no tomo la música como un ámbito de competencia. Lo veo con los chicos de Las Pastillas del Abuelo, que son amigos, cómo van creciendo y progresando.

–Antes de entrar a grabar tu disco estuviste tocando y grabando con Manto, la banda de Jorge Rossi y Burbujas Pérez.
–Y Samalea en batería. Muy buena experiencia, nos llevamos muy bien con Jorge y el Burbuja. Logramos una buena fusión, por mi onda musical y la onda de rocanrolear que tengo, logramos ese disco que me encanta. Con Manto fue algo así: empecé de un principio a armar los temas, que los tenía hechos Jorge, pero yo les metí una viola, unos arreglos. Grabar con ellos y Samalea fue todo un placer.

–La última, estuviste tocando con Charly, ¿cómo lo ves?
–Muy bien, estuvimos en Chile y después tocamos en Plaza de Mayo, que estuvo buenísimo. Él está con muchas ganas de hacer cosas. Y ahora sale Kill Gil. La verdad, yo lo veo bárbaro.



Nota original: enero 2011 http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=f12c635040da25eada77dbd46dd853ae