martes, 13 de septiembre de 2011

SALTA LA BANCA

“Hacemos política desde la música”

Con el segundo disco, Seremos, en la calle y un discurso sin ingenuidad, Santiago Aysine, voz cantante, dialogó con NU, en una charla anclada más en el arte de lo posible que en lo musical. “La Argentina es el único país del facho pobre”, asegura. Texto por Marcelo Maccio Villegas.



“Si estamos juntos, ¿qué importa el mundo?”, se pregunta Santiago Aysine en “Seremos”, último corte del reciente disco homónimo de Salta la Banca, banda de la que es cantante e integra junto con Alberto Grammatico (guitarras y coros), Santiago Maggi (teclados), Gonzalo Sosa (bajo), Mauro Ostinelli (saxo alto y tenor), Julián Baranchuk (batería) y Ramiro Maidana (armónica).

Mientras los integrantes de la banda cruzan saludos, se oye la conversación que están teniendo sobre política, tema que, asumen, les importa muchísimo. “Hacemos política desde la música y creemos que cada vez va a tener más patas dentro de las canciones”, dice Santiago.

–¿Cómo es hacer política desde la música?
–Está desarrollado desde la sensibilidad y tiene que ver con combatir la segregación que fomenta el sistema. Es una forma de combatir el fascismo del pobre que existe en la Argentina, es el único país en que existe el pobre facho.

–¿Cómo se definen políticamente?
–Yo soy de una familia muy política: mi madre y hermana son militantes del Partido Obrero. Me defino como un socialista y, antes que todo, anticapitalista.

–¿La ideología de la banda también camina por ese sendero?
–Sí, sí, por supuesto.

–¿Cómo hacen para que no los vean como una banda que sólo quiere bajar línea?
–El tema está en que esto arrancó de manera opuesta. Si bien hay figuras políticas dentro de la banda, la gente no lo embandera en ese sentido. Las canciones del primer disco van por otro lado. Eso hizo que no nos embanderen como banda política sino como banda comprometida. Ya en el segundo disco las letras son más críticas, pero Salta la Banca trata de ir por todos los lugares que hacen a una persona: el amor, desamor, amigos, el barrio, la política, la familia…

–¿Qué opinan de las bandas que se definen como “apolíticas”?
–No las escuchamos con atención, son un producto consumista. No somos cerrados a las bandas que no dicen nada, pero creemos más y nos gustan las que sí dicen algo. De todas formas, si la música es buena, la escuchamos; pero en esta coyuntura y con todo lo que está pasando –la nota se concretó previo al ballottage porteño– la obsecuencia ya está, sería hasta absurdo omitir todo lo que está pasando. Tener la posibilidad de decirlo y no hacerlo.

–Pero también está la otra campana, que asegura que con todo lo que está pasando, hay que despojar a la música de ciertos temas.
–La música es neutral, pero el eje de todas las cosas son políticas. Hay gente que no entiende lo importante que es la política.

–Es, como aseguran algunos, “aunque no te ocupes de la política, ella se ocupará de vos”.
–Adherimos a eso. No me parece mal la banda que escribe boludeces o es apolítica, pero no lo haría. Me gusta usar este medio para decir lo que pienso en vez de cantar “Vamos a bailar toda la noche”. La gente que se queja de que le cortan las calles y putea porque no va a laburar en paz, que se adentre y se entere del porqué están cortando la calle, qué está pasando, que ayude. No te cierres en que saliste del laburo y querés llegar a tu casa.

–¿Les importa trascender en cuanto al público? ¿El tema político no puede ser una traba en eso?
–Que lo sea; si la idea es llegar siendo banales, no llegaremos. La idea es que la gente que piensa que no está bien se sume y se dé cuenta de que la política es importante. Una persona que colaboró con el disco dijo que estaba bueno el producto pero que ya había pasado el tema de tener un discurso político y zurdo. Esa mentalidad hay que combatir, la que diga que ya pasó de moda decir algo desde una canción.

–¿Por qué creen que los artistas toman ciertas banderas políticas?
–La gente tiene más acceso a los artistas que a la política y creen más en los artistas que en los políticos, y si el artista adhiere a una candidatura, la gente va a acercarse para ver si está de acuerdo o no.

–¿Y si el artista se incorpora a las listas?
–Está bien, no descarto yo también integrar alguna lista en algún momento.

–En el plano musical, ¿qué diferencia hay entre este disco y el primero?
–Diferencias, todas. Uno es acústico y otro eléctrico. El contenido y el mensaje también son distintos. En este se traduce muy bien el gusto y encanto que tenemos todos, y lo que nos gusta. No buscamos un género determinado sino que le damos a cada mensaje un ritmo particular.

–¿Por qué se dieron tantos cambios?
–Porque hemos progresado en lo que hacemos, y las ideologías se van desarrollando y eso te va haciendo mutar. El disco que viene seguro será distinto, pero con el mismo corazón. Mucha gente nos dice que escucha el disco y escucha algo adaptado a Salta la Banca, sienten que las canciones tienen identidad. Eso nos llena de emoción y orgullo.

–Si bien el disco es muy reciente, ¿ya piensan en el que viene?
–Ya estamos pensando los ritmos del disco que viene. Este disco se empezó a laburar hace un año y medio, y para el disco que viene ya sé que quiero hablar de ciertas cuestiones, y cómo quiero laburarlas. Si bien el disco recién salió, ya sé para dónde se va a dirigir el que viene, sé lo que quiero.

No hay comentarios.: