domingo, 27 de junio de 2010

LA VELA PUERCA

"Extrañamos nuestros primeros conciertos"

Antes de una gira por todo el país en la que presentarán su CD+DVD, La Vela Puerca rememora sus épocas pasadas con nostalgia y adelanta lo que será su nuevo disco de estudio, "más rockero, directo y simple".



La Vela Puerca es, por sus orígenes, una banda uruguaya; por adopción, una banda argentina; para conformar a todos, una banda rioplatense. Los fanáticos de cada una de las orillas crecen día a día, y a punto de comenzar una nueva gira por la Argentina, Noticias Urbanas dialogó con Santiago Butler (guitarra).

–¿Cómo se preparan para enfrentar la nueva gira por la Argentina?
–Con La Vela hemos viajado mucho por la Argentina, esta gira es una más, pero estamos con el clima de presentar lo que es el DVD que sacamos (Normalmente anormal), que tiene algunas canciones nuevas. Es algo que nos gusta mucho y lo disfrutamos desde el comienzo, hace once años.

–¿El lugar en el que van a tocar influye en el armado de la lista de temas?
–El lugar se tiene en cuenta y siempre se va cambiando. Si vamos a equis lugar nos fijamos qué tocamos antes, qué teníamos ganas de tocar, qué nos dijo la gente, qué nos pidieron, si hay alguno que quiere tocar algo particular… lo vamos cambiando. No es lo mismo estar en un lugar que estuvimos hace cuatro o cinco meses que en uno que no fuiste nunca.

–¿Hay temas que ya no les gusta tocar en vivo?
–Los conciertos no van de la mano de los discos. Nosotros sacamos El impulso, y no te voy a decir que tocamos las canciones del disco, porque sabemos que el disco se dio en un momento especial y tiene un ambiente especial; es un disco para escuchar, no es un disco agitador. En vivo seguimos tocando canciones del primer disco. ¿Pero la pregunta era…?

–Si hay temas que ya no les gusta tocar.
–Ésa es una discusión que tenemos a veces, por que uno dice “toquemos tal canción”, y otro dice, “ésa en vivo rinde poco” o “es más para otro ámbito”. Así que hay discusión. Algunos temas rinden en vivo y otros precisan de un ambiente y a veces no son momentos para hacerlos, igual algunos siempre tienen que estar.

–Cuando salen de gira por Europa, ¿se sienten embajadores rioplatenses?
–Empezamos a ir a Europa hace seis años. Trabajábamos con Universal en Uruguay y la Argentina, y ellos nos editaron De bichos y flores en Alemania. Ahí surgió la posibilidad de ir, y en ese momento sí nos sentimos embajadores, era llevar un pedazo de Uruguay y eso te hace sentir así. Después, cuando fuimos a España, sin dudas es más como en casa, porque hay más uruguayos y argentinos y por el idioma. Lo que se siente en esos lugares es que para el uruguayo que está allá es muy emocionante, el que la está peleando se junta y se genera una identidad, viene una gran nostalgia y lo mismo pasa con los argentinos.

–El DVD repasa la historia de la banda, ¿cómo se siente girar la cabeza y mirar el camino recorrido?
–Estábamos hace bastante tiempo queriendo sacarlo y es bastante emotivo. Cuando Agustín Ferrando Trenchi (dirección y edición) nos llamó, nos juntamos en la sala, pusimos un proyector y nos mostró el adelanto, la gran mayoría de nosotros nos emocionamos juntos y ahí caímos y dijimos: “¡Pa, qué historia tenemos, de tantos años!”. Había una historia para contar, y nos pasó a nosotros, pero le podría haber pasado a cualquiera. Y quedó bien, es muy emotivo. Nos pone orgullosos de que haya tanto filmado. Es un documento que no nos muestra como una banda de “mirá qué bien que nos fue”, también muestra mucha vivencia interna de amigos y ves que no todo es tan bueno y lujoso. Y hay que viajar, convivir, muchas cosas.

–Después de tanto camino andado, ¿qué cosas extrañan o ya no causan tanto placer?
–La primera gira alemana de dos meses, a la que fuimos sin técnicos y tuvimos que hacer bastante y todo era nuevo, la disfrutamos mucho. Ahora una gira tiene su parte rutinaria, sabes qué puede llegar a pasar. Es como un trabajo, va cansando el tema de viajar. Algunos tenemos hijos y el viajar separa de la familia y eso entra a pesar un poco. Que extrañemos los primeros conciertos que hacíamos, o los festejos gratis, celebrando el cumpleaños los 24 de diciembre, hasta el año 10.

–¿Por que dejaron de hacerlos?
–Nos significaba mucha presión, lo hacíamos nosotros y eran muchos gastos de todo tipo. No lo pudimos hacer más y lo extrañamos, era como una costumbre. Iba creciendo año a año, el último año en el parque Rodó creció tanto que no se podía manejar ya. Lo producíamos nosotros y era mucha responsabilidad. Este diciembre estamos viendo si lo volvemos a hacer.

–¿Ya están trabajando en un nuevo disco de estudio?
–Hoy estuvimos juntos y estamos tirando ideas, tenemos una lista pequeña de canciones y proyectos, melodías. Le estamos dando forma a todo. Queremos grabar un disco nuevo, aunque no sabemos si saldrá este año. Queremos renovarnos y salir de El impulso, que es un disco raro. El nuevo disco no creo que sea tan introspectivo como El impulso.

–Varias veces remarcaste lo raro de El impulso, ¿por qué?
–Todos los discos son diferentes. La Vela no tiene un estilo definido y lo que manda son las canciones. Depende de las canciones que traiga el Enano, que es el principal compositor, hacia dónde va a ir la banda; y él es muy honesto con lo que siente. En El impulso se dieron esas cosas por el momento que vivía él y algunos de nosotros. No es un disco muy radial, pero sí es para escuchar en tu casa, profundo, introspectivo y con mucha música. Fuimos honestos con el momento que vivíamos. Si quisiéramos ser comerciales… La verdad es que no nos faltaron oportunidades para serlo.

–El nuevo disco estará lejos de introspecciones y delicadezas entonces.
–Es un disco rockero. Yo me animaría a decir que no es tan melancólico y que viene con una energía más rockera. Es más directo, más simple.

lunes, 19 de abril de 2010

"Subimos al escenario a pasarla bien"

En su último disco, Dale que te gusta, contaron con la producción de Ricardo Mollo en guitarras. Fueron teloneros de Metallica y preparan un nuevo show.




Por Marcelo Maccio Villega
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Temas como “Nunca des al rock por muerto”, “De fiesta otra vez”, “Perdidos en el descontrol” o “Lima el limón” dan un guiño sobre las temáticas que la banda MAD toca en su reciente disco Dale que te gusta, que presentarán este sábado 10 de abril desde las 21 en Niceto Club (Niceto Vega 5510). La banda se compone por Diego Castelli (bajo), Gato Medina (voz), Julián Méndez Morgan (guitarra), Nico Barreiro (guitarra) y Vasco Urionagüena (batería), quienes previo al show dialogaron con NU.

–¿Cómo planean el show?
–Con una gran puesta con imágenes, invitados sorpresa que participaron en el disco y preparando un lindo show con visuales copadas. Además nos estamos dando el gusto de que nos telonee Cygnus, un tributo chileno a Rush, que también acá tiene su público que lo sigue.

–¿Cómo eligen las bandas que los talonean?
–En la mayoría de los casos son bandas amigas. En MAD somos cinco amigos que subimos al escenario a pasarla bien y cagarnos de risa y disfrutar del rock and roll que tocamos. Y eso hace que cosechemos amigos, muchos de los cuales son músicos. La amistad se prioriza, aparte de que la banda sea buena.
–Estuvieron teloneando a Metallica, ¿cómo lo vivieron?
–Fue una gran experiencia para la banda desde todo punto de vista. Vimos equipos y marcas de amplificadores que ni sabíamos que existían, y luces que no conocíamos, cosas de otro planeta. Además, al hablar con ellos notás que son pibes haciendo rock and roll, de carne y hueso. Fue una experiencia inolvidable.

–¿Cómo surge el nombre del nuevo álbum?
–El disco tuvo cuatro posibles nombres, se iba a llamar de distintas formas y empezamos a tener problemas con la correlación gráfica-título. Finalmente, el bajista tenía un blog con el nombre “Dale que te gusta”, un día lo tiró en la sala y ahí quedó.

–El disco cuenta con una ilustración por tema, que complementa la letra.
–Son de un amigo que se copó. Cada dibujo es una interpretación del tema. Queríamos ilustrar cada canción, y luego de buscar un artista para que los hiciera, encontramos a Carlos Jiménez. Queríamos algo en tinta china, blanco y negro, que se notara que estaba hecho a mano y que tuviera calidad.

–¿Por qué ustedes mismos suben el disco a internet?
–Hoy la venta de discos es relativa, nadie vende discos salvo las megaestrellas. Bien o mal, la gente se lo iba a bajar, y para que lo bajen con una calidad de mierda, optamos por subirlo nosotros. Dejamos de lado el punto de vista económico, porque no ingresa dinero, pero ganamos una forma masiva de llegar a la gente.

–¿Y por qué si no rinde editarlo en formato físico lo lanzaron igual?
–Suponíamos algo que terminamos confirmando: que mucha gente lo bajó y después lo quiso comprar. La venta trepó a grandes niveles. Se vendió muy bien, quizás por el tema del arte de tapa mucha gente lo quiso tener. Es una estrategia: que la gente lo escuche gratis y que, si le gusta, venga a vernos en vivo, que es de lo que vive la banda, de los shows.

–¿Cómo fue trabajar con Ricardo Mollo en la producción de guitarras?
–Un aprendizaje atrás de otro. Él tiene la experiencia de haber tocado 20 años más que nosotros y de estar en la cima de todo con Sumo. Es un tipo que le dedicó la vida a la guitarra y unos días a nosotros. Fue como ir a un posgrado y escuchar una cátedra en Harvard de técnica y guitarra.

–¿Por qué suma tener invitados en la grabación del disco?
–Al Pity (Christian Álvarez, cantante de Viejas Locas) lo conocemos hace mucho y es amigo de la banda. En una canción nos sonaba en la cabeza que tenía que estar él. Lo llamamos y vino. Fue muy lindo escuchar algo que no es tangible y después hacerlo realidad.

–¿Cómo surgen las letras?
–Generalmente, de ideas a partir de vivencias personales y grupales, que son semillas que después toman forma hasta que sale la flor, que es el producto final que llamamos canción.

–¿Qué temáticas tratan?
–Es un disco variado, tiene de todo. Realidad, viajes nuestros, vivencias, temas sociales, letras con contenidos. El concepto general sería: “Nunca des al rock por muerto”.

–¿Qué sucedió con el final del tema "Bloqueado", sobre el cual ustedes, en la ficha técnica del disco, discuten con su ingeniero de sonido?
–¡Por fin alguien que lo pregunta!, porque nadie se hizo eco de la frase que pusimos en el disco. Fue por una discusión con el ingeniero de grabación. No le gustaba lo que queríamos hacer con un efecto de sonido y nosotros nos emperramos en que lo queríamos. Un día él dice algo así como "si lo dejan, pongan que yo no estoy de acuerdo". Nos cagamos de risa y lo pusimos, y agregamos que para nosotros eso era lo mejor del disco.

martes, 16 de febrero de 2010

Arbolito: "El folclore se abrió mucho más que el rock"


Aunque en sus espaldas ya hay miles de kilómetros, creen que todavía les falta mucho. Y en su pasado más reciente está Despertándonos, el último CD de estudio. Arbolito charló con NU, con la sinceridad como eje: “Los prejuicios joden siempre”.

Hace 12 años que Arbolito recorre un camino propio, con la fusión como estandarte y letras comprometidas con la realidad, intentando, desde su lugar, cambiar algo o, al menos, despertar un pensamiento en quien los escuche.

Y si de despertar se trata, su último disco, que salió a la venta a fines de 2009, se llama Despertándonos, nombre que surgió, tal como señalan sus integrantes, “por la sensación de que en Latinoamérica se está dando un despertar”.

–¿Qué significa haber lanzado un nuevo disco de estudio?
–Cada disco es una alegría, es hacer palpable lo que se hace a lo largo de un tiempo: canciones, ideas, ensayos. Es muy lindo ver el crecimiento de la banda disco a disco; cada vez está más aceitada, todos en la misma frecuencia, y en este disco se nota que hace mucho que tocamos y nos llevamos muy bien. Los discos son como fotos, y esta foto está muy bien sacada.

–Si al comenzar la carrera les hubieran mostrado esta foto actual, ¿firmaban el resultado?
–(Risas) No es que nos parezca poco o mucho, pero esperamos seguir evolucionando. Haber pasado por cinco discos, con sus virtudes y defectos, hace que lleguemos hasta acá. Grabamos en lugares prestados, con instrumentos prestados, en galpones, arriba de una camioneta viajando… Eso hace que disfrutemos y tomemos con seriedad las oportunidades que tenemos.

–¿Por qué Arbolito sigue creciendo?
–Porque mucha gente todavía no nos escuchó. Eso tiene que ver con lo que nosotros somos como banda. Vamos recorriendo un camino que no tiene un punto final. Disfrutamos de estar, tocar, compartir, grabar… No queremos demostrar que somos unos grosos ni que la tenemos re clara. Nos importa tocar y hace 12 años que no paramos. Eso hace que nos vean y nos crean.

–En las letras siempre reflejan una forma de pensar y ver el mundo, ¿cómo podrían definirla?
–Primero tiene que ver con la libertad: de cada persona y de cada cosa del mundo, que pueda hacer lo que quiera. Eso lleva a cuestiones económicas, de explotación, de esclavitud. Después hay cuestiones de medio ambiente, la conquista de América, el genocidio, la dictadura militar, todo lo que va en contra de la libertad de las personas. La libertad importa, pero con la otra cara de la moneda, que es la responsabilidad. Nosotros nos hacemos cargo de todas las cosas que hacemos. Desde las letras hasta los shows.

–Con la música también representan la libertad…

–Hacemos lo que tenemos ganas, sin que nos importen los ritmos.

–Aunque forman parte de una compañía, a la que le importan los números.
–Cuando nos sentamos a hablar con Sony planteamos ciertas cuestiones, libertades artísticas y poder expresar lo que queríamos. Ya grabamos dos discos con ellos y nunca nadie nos dijo qué hacer, ni nada. Si vos te dejás, seguro que ellos te van a hacer lo que quieran; nosotros estuvimos meses armando el contrato antes de firmar.

–Volviendo a las letras, ¿cómo componen?
–Las letras, muchas veces, son personales, aunque somos una banda que convive todos los días y por más que las escriba uno, el resto tiene la misma vivencia, porque las letras surgen de vivencias de la banda. Cualquier día puede salir un tema, y después, cuando presentamos los temas para los discos, cada uno muestra los que tiene.

–¿Nunca probaron con encerrarse a componer el disco un tiempo antes de grabarlo?
–No podemos, si no tocamos en dos o tres semanas nos comen los piojos (risas). No nos podemos dar el lujo de irnos a un campo a componer.

–Desde el principio, la banda luchó contra prejuicios musicales, ¿les sigue pasando ahora?
–El folclore se abrió mucho más que el rock. El folclore antes era muy cerrado, hasta el punto de ser reaccionario. Después empezó a abrirse y ahora está más abierto que el rock. En el ambiente rockero, si usás un charango no te llaman a equis festival, en el que después ves a bandas que son… cualquiera.

–O sea que siguen luchando contra los prejuicios.
–Los prejuicios joden siempre, pero nosotros hacemos la nuestra hace años y nunca le golpeamos la puerta a nadie. Si nos quieren invitar, que nos inviten, y veremos, pero no pedimos nada. Se decía que no tocábamos en festivales porque no queríamos, pero era porque no nos llamaban (risas). O nos llamaban y querían que toquemos por el pancho y la Coca; y nosotros, por el pancho y la Coca, preferimos tocar donde queremos, aunque nos vea mucha menos gente, pero no en un festival que auspicia una empresa multinacional, cobran un fangote la entrada y no te quieren pagar lo que corresponde.

Por Marcelo Maccio Villegas para el semanario Noticias Urbanas

domingo, 1 de noviembre de 2009

Robo moralista

Tomado prestado de este blog, al cual recomiendo inmensamente:


Ayer, como un golpe seco, me llegó la conciencia del fin de mi adolescencia amorosa:

Nunca voy a ser el primer amor de nadie.

lunes, 19 de octubre de 2009

Andrea Álvarez: "Siempre tuve peso propio"



Andrea Álvarez integró numerosas bandas y fue invitada a participar como percusionista en otras tantas. En la actualidad se encarga de la voz, batería y percusión de su proyecto, que lleva su nombre, y con el que a fines del año pasado lanzó el disco "Doble A". Sin esquivar ninguna pregunta, dialogó con Noticias Urbanas.



"Lo que la gente recuerda de mí es la imagen visual", imagina, quizás por su cabellera particular o por ser mujer, baterista y voz de su banda. Pero Andrea Álvarez es más que eso: es una artista con un pasado fuerte que la encontró tocando con artistas de renombre y bandas como Viuda e Hijas de Roque Enroll; tiene un presente fenomenal en el cual presenta nuevo disco y un futuro que promete nuevo material con su sello propio. En su estudio personal, ubicado sobre Mario Bravo, recibió a este semanario y habló sobre todos los temas, con natural sinceridad.

-Cuando salió tu anterior , "Dormís?", lo definiste como un disco relacionado con atravesar las angustias. ¿Cómo definís el reciente "Doble A"?
-"Dormís?" es atravesar las angustias, enfrentarse con uno mismo y lo que uno es. "Doble A" es reírse de eso. Habla de las relaciones de las personas, la decadencia de las mismas, la poca o mala comunicación. En vez de ponerse a llorar por eso, es mejor tomarlo con gracia. Musicalmente pude lograr un sonido mejor, cuando contraté a Jim Diamond él ya trabajaba el sonido del rock que a mí me gusta, más crudo y en otra frecuencia; eso hizo que todo lo que quería decir tuviera el marco ideal para decirlo.

-Las letras parecen más carnales, sexuales y crudas que el disco anterior.
-Hablan de una cosa más personal, desde lo sentimental y las relaciones. Esa parte tiene que ser divertida. Cuando escucho que alguien canta sobre eso, siempre me da pudor y yo pensaba por qué canta y dice tantas intimidades, hasta que un escritor me dijo que no necesariamente el que escribe dice algo real, que no debía ser tan literal, que es ficción. Ahí empecé a decir lo que se me antojaba. Para la escritura tenía muchas frases hechas y empecé a meterlas en canciones de a pedazos y las usaba en distintas canciones. Es como si fuera un mismo personaje en todas las canciones.

-Siguiendo la temática del disco, ¿cómo es tu relación con las personas?
-Soy cuidadosa. No confío en cualquier persona, pero tengo amigas. Me cuesta cultivar la amistad porque me gusta estar sola. El mantenimiento que necesitan las personas a veces no lo doy, aunque tengo algunas que quiero y soy incondicional. Re-gistro a las personas como son y no me interesa cambiarlas, pero tengo en cuenta las cosas que no me gustan. Hay personas que no me interesan en lo más mínimo y ni me acuerdo los nombres.

-Desde abajo del escenario cada show parece un gran desgaste. ¿Cómo se vive desde arriba?
-Seguramente es desgaste, pero yo me canso más haciendo otras cosas. En el momento en que toco hay un gasto de energía pero hay una recarga también. La música no me cansa. Cuando por ejemplo toco con DJs a la noche, me cansa esperar, estar en ese ambiente, pero tocar es lo único que sostiene que yo este ahí.

-¿Qué estás cansada que te pregunten?
-Sobre el machismo. Es obvio que me lo preguntan a mí y a otras mujeres, pero depende del estilo de mujer y de la manera que se metan en el mundo del arte. A las mujeres nos cuesta muchísimo más todo, estamos muy atrasados respecto a asumir un feminismo que diga cosas y lidere determinadas situaciones.

-Pero a vos, siendo mujer, te llamaron para participar Charly García, Divididos, Soda Stereo o Celia Cruz…
-Yo tengo un gran reconocimiento en el papel de percusionista. En ese tiempo ya tocaba la batería y podía ocupar otro puesto en una banda. Yo me dediqué a la percusión, lo hacía bien y tenía la gracia de hacerlo, porque cuando una mujer hace bien algo, tiene mucha más gracia que un varón, llama más la atención, no por linda o fea, sino por la energía. A mí me llamó casi todo el mundo pero para cumplir un papel de accesorio en una situación musical, como es la percusión. No estaba tocando con Santana, pero igual el público en ese lugar me re aceptó.

-¿Desde cuando Andrea Álvarez tiene peso por ser Andrea Álvarez?
-El peso lo tuve siempre, los músicos invitados no llamaban la atención como la llamaba yo, tenia algo especial que lo sigo teniendo. La realidad es que la música que yo hago no incita a la masividad. A veces voy a ver bandas que a la gente le gusta y llenan lugares y a mí no llaman la atención para nada. La cuestión de gustos musicales es un misterio, encuentro la única respuesta en que a la mayoría de la gente no le gusta lo que me gusta a mí (se ríe). La gente me saluda por calle pero no sé si realmente conoce las canciones que hago…

-¿Y por que te saludan entonces? ¿Qué crees que es lo que recuerdan de vos?
-La imagen visual. La gente no escucha nada. Las referencias que dan de mí las dan para que la gente registre. Lo que sí no pueden negar es que toco bien. El que va a un show se da cuenta de que todo lo genero yo, pero se tarda en registrar. A mucha gente no le debe gustar lo que hago, pero no puede decir que toco mal o soy mala.

-Charly tuvo mucho que ver con tu comienzo como percusionista…
-Charly fue el que me convenció para tocar la percusión y me compró mis primeros timbales que los tengo guardados y son los que mejor suenan. Me acuerdo ese momento como si fuera hoy, caminando por la calle con un saquito marrón y remera de David Bowie. Peleó el precio y todo. Los cencerros que tengo también me los compro Charly. Yo pensé que percusión era como tocar la batería y cuando empecé a meterme más, me fascinó, pero fui reacia en un principio.

-¿Qué bandas escuchás en la actualidad?
-Las bandas que escucho en mi casa son de afuera, como Heavy Trash. Me gusta Jon Spencer. Escucho rock viejo y veo mucho Vh1. Me encantan las cosas viejas, pero también me gusta The Raconteurs, me gusta todo lo que hace Jack White. Spencer y él son los que más me interesan. De acá no escucho mucho, voy a shows de bandas chicas, algunas me gustan más que otras, pero ninguna como esas. ¿Qué vas a decir? ¿Que hay algo mejor que Jimi Hendrix? Hay bandas nuevas que me gustan, pero no más que estas, porque no son mejores, no tocan mejores temas.

-¿Cómo ves el futuro del CD, que aseguran, va a desaparecer?
-Si desaparece el CD en Argentina es culpa de las discográficas que no se dan cuenta de que un disco no puede costar lo que cuesta, y encima si lo paga otro. Los discos tendrían que ser baratos, en otros lados la gente paga la música, acá no. Afuera lo que funciona son los shows y acá casi no hay shows. Los músicos ahora no ganan plata con los recitales, porque se gasta tanto en producción que no queda nada.


Por Marcelo Maccio Villegas para el semanario Noticias Urbanas

lunes, 1 de junio de 2009

Algo de Lennon

Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía es más agradable.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual… que era eso lo que funcionaba! No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados.

Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.

Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto: cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y entonces, cuando estés “enamorado de ti mismo” podrás ser feliz y te enamorarás de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día.


John Lennon.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Nota semanario

ENTREVISTA A CRISTIAN 'TOTI' IGLESIAS

"Pensé en salir a robar"

Toti piensa y habla. Aunque pronuncie rápido, es cauto a la hora de las declaraciones, no dice nada que no quiere y repite lo que desea que quede claro. Recibió a NU en una charla en la que ningún tema quedó afuera.

Por Marcelo Maccio Villegas

Aunque acaba de lanzar "Estalla", el primer disco de Hijos del Oeste -banda que comparte con Carlos 'Melena' Sánchez en batería, Sebastián 'Loco' Escobar en bajo, Marcelo 'Profe' Marín en guitarra y Gabriel Podliszewski (un ex Jóvenes Pordioseros) en teclados-, Toti Iglesias tiene años en el camino. Desde joven se encontró al frente de Jóvenes Pordioseros, su vieja banda, con la que editó tres discos, aunque no recuerda con demasiada felicidad el momento de dar un paso al costado. "Me fui por que no estaba feliz. Me estaban tratando mal y antes de terminar a las piñas... Hubo un par de actitudes que no me gustaron, no hablábamos mucho y alguien corrió la bola de que me iba a abrir solo. Era mentira, y en vez de preguntarme prefirieron hacer reuniones por atrás. Eso no está en mi código, si tengo que hablar algo, lo hablo de frente. Así que preferí irme", comienza declarando. Entre las 'actitudes' que lo llevaron a alejarse recuerda que "ya vendían recitales de Jóvenes sin mí. Eso me pareció re bajo: nombre mío, la banda la armé yo y eso de venderla sin mí me pareció lo último que podían hacer". Aunque alguno pide que vuelva a su vieja banda, Toti responde que "si ya tenés una novia, no volvés a tu antiguo amor, no la extrañás".

EL NUEVO PROYECTO

"La verdad es que no fue difícil armar la nueva banda", dice Toti, antes de detallar el estilo de la formación: "Noto que hay un rocanrol un poco más crudo, pero yo componía en Jóvenes y compongo acá, entonces hay un par de parecidos, por momentos se codea, pero al ser otros músicos le encontramos otras cosas", agrega el intérprete.

La presentación oficial de "Estalla", que hace menos de un mes vio la luz, será el viernes 31 de octubre en el Teatro de Flores. Toti define al CD como "un disco corto, doce canciones. Hoy los chicos quieren las cosas rápido, el adolescente quiere todo ya, es un disco corto que se puede entender al toque", y aclara que aunque tiene baladas y otros ritmos, "es rocanrol, si lo tengo que ubicar en algún lado, va en la batea de rocanrol, no de rock, que siento que no hay mucho, hay rock dando vueltas, pero rocanrol no hay", especifica, insistente.

En el disco participan Juanse, cantante de Ratones Paranoicos; Manuel Quieto, de La Mancha de Rolando; Chucky, de Los Piojos; y Tomás, de Infierno 18. "Son gente que conocí en todos estos años y están, somos amigos, hubiesen estado en Hijos del Oeste o en cualquier otro proyecto mío, es gente a la que quiero mucho, que conocí en la ruta", asegura el cantante, quien recuerda la grabación de "Estalla" como "rarísima", y ejemplifica con el tema en que participó Juanse. "Lo grabamos de las 12 de la noche a las 8 de la mañana, en Saavedra". Del líder de los Ratones, recuerda que "un día, cuando yo vivía en Villa Lugano, llegó, no sé cómo consiguió mi teléfono, pero me dejó un mensaje que quería que vaya a cantar. Ahí empezó una relación de amistad, es una persona a la que respeto y quiero mucho, soy su amigo, está dentro de aquellos a los que les puedo pedir un consejo", asegura.

"Yo agarro la guitarra y hago canciones, y por ahí me repito, que el barrio, las mujeres, las drogas y siempre lo mismo, rocanrol. Pero bueno, es lo que veo, lo que me pasa y donde me gusta moverme, entonces no voy a hablar de las rosas y los pétalos en primavera. La búsqueda pasa por hacer canciones y poder expresarle a la gente que nos sigue un momento que vi o que me pasó", relata, seguro de sí mismo.De sus ex compañeros no guarda un buen recuerdo. "Al bajista me lo cruzo a veces y le mantengo el saludo, a los demás no. No tengo buena relación, no me interesa. No terminaron bien las cosas y no sé si están viviendo donde vivían, no sé nada, no me interesa. O somos amigos o no somos, y por mí ya pasó esa parte", asegura Toti.

CROMAÑÓN, SIEMPRE PRESENTE

"Con nosotros volvió Callejeros, pedimos perdón a los padres porque no nos dimos cuenta de que podíamos lastimar a mucha gente", comienza, y agrega: "creo que era una inconsciencia general, fue una tragedia y con el tiempo van a encontrar culpables, pero no sé si va a ser la verdad, por que la Justicia no entiende el rocanrol, va a determinar culpables, pero el dolor, a los padres, no se los saca nadie, fue un momento complicadísimo". Dice que las medidas posteriores "no sirvieron para nada, cerraron un par de lugares como para quedar bien, un poco de circo, y cerraron la puerta a la nueva movida de bandas, cortaron la cultura del under, lo vamos a notar en un par de años, no hay semillero".

EL FUTURO

La idea, al igual que cuando decidió alejarse de Jóvenes Pordioseros, es tocar todos los fines de semana: "No puedo estar quieto, si estoy quieto, tengo un problema muy grande que son los vicios y mientras más quieto, peor. Vicio en todo sentido, no sólo drogas, sino la joda, arranco fácil, la nafta la tengo puesta".

Aunque "Estalla" acaba de salir, Toti piensa en un nuevo disco, que saldría en un año y medio. "Trato de que no me agarre con las manos vacías", comenta. Está componiendo temas nuevos y lleva una guitarra y amplificador portátil a pilas a todos lados. "Ojalá lo hubiese tenido cuando tocaba en el subte", recuerda. "Yo pedía monedas en la calle, la pasaba mal, vengo de un lugar bastante pobre, la comida no faltaba porque mamá y los abuelos nunca hubieran dejado que yo dejara de comer, hubieran hecho cualquier cosa. Primero pedí monedas, caminaba Rivadavia varias veces, iba bien vestido, el truco era ése, era 'me falta diez centavos para el bondi para ir a trabajar', ésa era la idea. Después, el guitarrista de Jóvenes llama y dice: '¿Nadie se anima a ir a tocar al subte?' y le dije 'vamos' y estuvimos un tiempo largo tocando... Nos sentábamos en la galería de Carlos Pellegrini, abajo, en el pasaje, la otra vez fui y me senté. No me gustaría volver, estuvo buenísimo mientras duró pero no me gustaría volver, le ponía huevos pero no la pasaba bien, en dos o tres horas hiciste 20 centavos y te querés matar. Después, por suerte, Jóvenes empezó a pegarla".

"Tengo mucho miedo, a veces me despierto y se me sale el corazón porque una de mis pesadillas principales es volver a ser pobre; siempre es el mismo sueño, voy caminando en la calle y de repente me encuentro en el subte tocando y me despierto con el corazón acá (se agarra con fuerza la garganta), siento que se me sale, se ve que tengo terror, si tuviera que volver, volvería, pero con menos paciencia, terminaría haciendo cosas raras", relata con la voz cambiada, algo dubitativo. "A veces pienso 'y si me va mal, yo no vuelvo, no vuelvo a ser pobre', no porque sea algo malo, quiero decir que cuando pasaste y sentiste el gustito a lo otro, querés seguir progresando". Aunque asegura que no salió a robar, aclara que “en esa época lo pensaba”, y cree que no lo hizo "por la crianza, capaz que me enseñaron a no hacerlo, pero lo pensé ocho millones de veces". Estar preso le da "terror", "sin libertad debe ser complicado", reflexiona Toti.

Si no hubiese tenido suerte con la música, no sabe dónde estaría ahora. "Hubiera estado complicadísimo, no sé dónde estaría, hubiera hecho una buena jugada", revolea los ojos y se queda pensativo. "Hubiera terminado mal, porque en un momento te cansás, no hubiera aguantado mucho tiempo sin hacer algo medio oscuro, robar, vender falopa, lo primero que me hubiesen dicho 'esto te da plata', lo hubiese hecho, no lo hubiera pensado, plata fácil, vamos, era así. Pero por suerte estamos acá, sentados", remata Toti, mientras con las manos se aferra al sillón.

NOTA PUBLICADA ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS DEL JUEVES 23 DE OCTUBRE DE 2008.